sábado, 30 de marzo de 2013

¡No! no me despiertes todavía ¡déjame soñar!



A punto de comenzar el mes de abril, los colores alegres empezarán a adornar el paisaje. Miro al cielo y las primeras gotas empiezan a caer acariciando mi cara, el paraguas sigue cerrado, me gusta sentir como el agua va mojando mi pelo, ¡lluvia! limpia mis pensamientos y llévatelos lejos de aquí, quiero comenzar de nuevo.

Foto: google (modificada)
Renacemos cada vez que un ciclo se cierra en nuestra vida. Apareces tú entre la oscuridad de la noche, me tapas con tu paraguas y cogiéndome de la cara me preguntas si estoy bien, apoyo mi cabeza en tu hombro, ¡déjame estar así un poco más! con la calma que tu presencia me hace sentir, de momento no quiero despertar, porque si lo hago, tendré que despegar y volar, convirtiéndome de nuevo en mariposa, para volver a ser cazada por aquel; que coge de mis alas para posarme de nuevo sobre la tierra, ¡no! a mí me gusta volar, me gusta lo imprevisible. ¡No! no me levantes todavía la cara, ¡espera! espera un poco más, déjame en tu hombro soñar.

¡Mira! me dijiste, levanté la cabeza y miré, allí estaba yo, tumbada en la carretera rodeada de personas que luchaban por mi vida, despertándose en aquel momento el dolor por todo mi cuerpo, es hora de regresar y cumplir con un nuevo reto, he de despertar y luchar… Estoy preparada.