martes, 30 de diciembre de 2014

“Siempre” no existe y “mañana” puede ni estar ni existir.

Hablamos mucho de valorar lo que tenemos, pero ¿realmente somos fieles a esa afirmación?. ¿Vivimos el presente? o ¿la cabeza está pensando en el futuro? Lo que harás de aquí en unos días, lo que obtendrás… Y ahora ¿qué estás haciendo en el ahora? ¿Disfrutas de tu familia, disfrutas de la comida, de poder conducir tu coche, de tu pareja…?

Todo lo que se ha obtenido en el tiempo, que sigue con nosotros y que de una forma se ha hecho rutinario, queramos o no, todo eso lo tenemos apartado dentro de una burbuja de cosas fijas/estables y, no hay cosa/persona que dure una eternidad si no la cuidamos momento a momento. Se van aplazando las cosas y priorizando otras, pensando que lo “fijo” va a estar ahí para siempre.

Aprender a valorar lo que tenemos hoy, el “siempre” no existe y “mañana” puede ni estar ni existir.

Un día puede desaparecer y de hecho ocurre, es una realidad, ya me gustaría a mí que las personas duraran para siempre y que se quedaran pase lo que pase, pero desgraciadamente, día a día, perdemos muchos segundos de otras vidas por no estar centrados en el momento presente.

Reflexión de Navidad, por un niño de 11 años.

Yo creo que hemos convertido lo que es una celebración con la familia y, a pasar tiempo con ella, a un día en el que todos los niños esperamos que llegue, ese día, para recibir regalos y demás, para sustituir el tiempo que deberíamos pasar con los padres y la familia.
Lo de los regalos no está mal, solo que gastamos mucho dinero en juguetes cuando no debería ser así, deberíamos recibir algún que otro regalo, pero no en excesivo, así podríamos disfrutar más todos en familia como Dios manda.

Muchos niños se han aficionado a recibir todos los regalos que ellos piden cuando no debería ser así, porque si no, no se lo toman como un día especial, algo peor, como su día de recibir juguetes y ya se olvidan de todo el mundo, de su entorno y luego todo eso pasará factura, porque le costará muchísimo relacionarse.” D.J.

Como el niño del anuncio de Navidad, de la empresa Nivea, lo que valora y echa de menos :)



"En la vida encuentras doce perlas al año, gente que no conoces y marcan tu año. Entre las doce perlas puede haber una o dos diamantes capaces de parar el mundo, y estas personas son premiadas por el universo" 

Para el 2015, buscaré esas 12 nuevas perlas, como cuenta y escribió, en su libro, Albert Espinosa.

Os deseo a todos una Feliz entrada al nuevo año 2015.